Hay piezas cinematográficas que influencian tanto el cine predecesor que siguen resonando de manera referencial por décadas hasta terminar convirtiéndose en lo que se conoce como películas de culto. 2001: Space Odyssey o como se conoció en Hispanoamérica “2001: Odisea en el espacio” es uno de los mejores ejemplos de lo antes mencionado.
En lo personal, hace mucho estaba interesado en ver esta película de ciencia ficción dirigida por el increíblemente aclamado Stanley Kubrick. Al verla me di cuenta porque los conejillos exaltan tanto esta pieza. En gran parte es por la visión del señor Kubrick el cual era un genio del cine. Cada plano en esta película es una obra de arte. Encuadres sumamente pensados que retratan escenarios hermosos e hiper-realistas, los colores semicalidos le dan un tono exquisito a la película y los movimientos de cámara e iluminación le dan un lenguaje visual increíble.
Por ejemplo, los planos de los atardeceres en el desierto al principio tienen colores y encuadres geniales, los escenarios de la nave espacial nos ponen a pensar como Kubrick habrá concebido algo así en esa época, gigantescos y sumamente realísticos. Los planos largos que nos muestran la lentitud y desesperación que se puede experimentar en el espacio así como los planos a detalle por ejemplo de la mano del mono con el hueso nos transmiten concretamente las ideas que el director intentaba transmitir. El contraluz de la tierra al principio por ejemplo, puede representarnos que la tierra esta por llegar a su fin tarde o temprano o tal vez nos intenta demostrar que ha sido el mismo planeta, el mismo sol, el mismo amanecer desde los tiempos de la evolución hasta los tiempos futuristas.
Una vez más, la música de la película es la encargada de contarnos la historia de manera auditiva. La genialidad de Stanley Kubrick aportó un elemento que se siguió utilizando por el resto de las décadas: Retratar el espacio a través de piezas de música clásica. Kubrick utilizó música de Richard y Johann Strauss entre otros compositores y el tema principal del film “Así habló Zaratustra” se convirtió en un icono no solo de la película sino de toda la ciencia ficción y cine espacial.
Stanley Kubrick hizo todos los efectos visuales de la película los cuales incluían muchos modelos a escala que en ningún momento parecieron modelos. Kubrick manejó las cámaras para que cada elemento se viera lo más realista posible y su resultado fue una película que no tiene nada que envidiarle a las actuales películas del siglo veintiuno. De hecho lo más admirable fue precisamente eso, el hecho de que era casi imposible hacer una película de esa índole en una época donde las computadoras y los softwares no existían. Por todo esto y mucho más 2001:Space Odyssey es una de las películas más influyentes del cine y ciencia ficción. Sus referencias son innumerables en muchísimas otras películas desde Interstellar de Nolan hasta Toy Story de pixar.





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