miércoles, 25 de marzo de 2015

Waking Ned Divine...el perfecto humor negro.

La mayoría de personas en nuestra sociedad miran el cine como un conjunto de imágenes que entretienen por un rato. Incluso los cineastas a veces solo se centran en dar a entender la historia y no aprovechan el poder que las películas tienen para transportarnos a lugares lejanos o para presentarnos a países y sociedades muy distintas.



“Waking Ned Divine” es una comedia negra que nos muestra hasta donde son capaces de llegar las personas por una fuerte suma de dinero. Con un ingenioso guión y un elenco principalmente de edad mayor, el director Kirk Jones logra narrarnos la historia de Jackie y Michael quienes intentan apoderarse del premio de la lotería que ganó el difunto Ned Divine.



La película tiene colores exquisitos que adornan y nos sumergen en las bellas tierras de Irlanda a lo largo de toda la pieza cinematográfica. Los planos panorámicos y generales nos muestran la geografía no solo del pueblo donde sucede la acción sino de también sus alrededores. La puesta en escena definitivamente necesitó una producción de alto nivel. Literalmente retrataron no solamente un lugar sino el accionar de toda una comunidad regida por el mismo entorno socioeconómico y cultural. Se puede notar a simple vista que cada detalle de utileria, desde los licores hasta las casas están muy bien cuidados.



Waking Ned Divine es una película en la cual la música juega un papel muy importante, no solamente ayuda aun más a ubicarnos geográficamente sino es la encargada de soltar grandes dosis emocionales en la película y marca el ritmo de la edición. Por ejemplo la magistral escena del violin en el bar que marca todo el ritmo y tensión de la escena. Definitivamente Shaun Davey, quien fue el encargado de la música hizo un trabajo increíble. 




Aparte de la fotografía tan cuidada lo que mas me encanta es la manera como el guión nos cuenta poco a poco distintas historias de los habitantes del pueblo que alfinal se entrelazan entre si. Waking Ned Divine con su humor negro nos logra convencer que se puede sacar alegría hasta de los eventos más oscuros.

La Odisea espacial de Kubrick

Hay piezas cinematográficas que influencian tanto el cine predecesor que siguen resonando de manera referencial por décadas hasta terminar convirtiéndose en lo que se conoce como películas de culto. 2001: Space Odyssey o como se conoció en Hispanoamérica “2001: Odisea en el espacio” es uno de los mejores ejemplos de lo antes mencionado.



En lo personal, hace mucho estaba interesado en ver esta película de ciencia ficción dirigida por el increíblemente aclamado Stanley Kubrick. Al verla me di cuenta porque los conejillos exaltan tanto esta pieza. En gran parte es por la visión del señor Kubrick el cual era un genio del cine. Cada plano en esta película es una obra de arte. Encuadres sumamente pensados que retratan escenarios hermosos e hiper-realistas, los colores semicalidos le dan un tono exquisito a la película y los movimientos de cámara e iluminación le dan un lenguaje visual increíble.



Por ejemplo, los planos de los atardeceres en el desierto al principio tienen colores y encuadres geniales, los escenarios de la nave espacial nos ponen a pensar como Kubrick habrá concebido algo así en esa época, gigantescos y sumamente realísticos. Los planos largos que nos muestran la lentitud y desesperación que se puede experimentar en el espacio así como los planos a detalle por ejemplo de la mano del mono con el hueso nos transmiten concretamente las ideas que el director intentaba transmitir. El contraluz de la tierra al principio por ejemplo, puede representarnos que la tierra esta por llegar a su fin tarde o temprano o tal vez nos intenta demostrar que ha sido el mismo planeta, el mismo sol, el mismo amanecer desde los tiempos de la evolución hasta los tiempos futuristas.



Una vez más, la música de la película es la encargada de contarnos la historia de manera auditiva. La genialidad de Stanley Kubrick aportó un elemento que se siguió utilizando por el resto de las décadas: Retratar el espacio a través de piezas de música clásica. Kubrick utilizó música de Richard y Johann Strauss entre otros compositores y el tema principal del film “Así habló Zaratustra” se convirtió en un icono no solo de la película sino de toda la ciencia ficción y cine espacial. 



Stanley Kubrick hizo todos los efectos visuales de la película los cuales incluían muchos modelos a escala que en ningún momento parecieron modelos. Kubrick manejó las cámaras para que cada elemento se viera lo más realista posible y su resultado fue una película que no tiene nada que envidiarle a las actuales películas del siglo veintiuno. De hecho lo más admirable fue precisamente eso, el hecho de que era casi imposible hacer una película de esa índole en una época donde las computadoras y los softwares no existían. Por todo esto y mucho más 2001:Space Odyssey es una de las películas más influyentes del cine y ciencia ficción. Sus referencias son innumerables en muchísimas otras películas desde Interstellar de Nolan hasta Toy Story de pixar.