domingo, 15 de febrero de 2015

Metropolis, el clásico de Fritz Lang.


¿Que será del mundo en el futuro? Esta es una pregunta que los cineastas de todos los tiempos siempre se han preguntado. En realidad, ¿A quién no le gustaría viajar al futuro con una cámara y grabar lo que sea que esté ocurriendo para ese entonces? Uno de los primeros cineastas en pensar en el termino “futurista” fue definitivamente, Fritz Lang. Metrópolis es un film de 1927, cuando el cine sonoro aun no existía, el cual nos muestra un futuro distópico en el cual el proletariado sigue luchando con los líderes explotadores.



Al principio uno podría pensar que un película muda nos aburrirá rápido. Es ahí cuando la música entra en el juego y sin duda alguna en este film juega un papel importantísimo y no se queda corta en ningún momento. Metrópolis nos presenta la manera en el que el director imaginaba las mega ciudades del futuro, algo así como un Nueva York futurista. Un asombroso trabajo escenográfico que se anticipó a la época.



Dentro del film podemos resaltar muchos planos impresionantes. Planos generales, subjetivos y algunos que cuentan con un excepcional trabajo de coreografía al incorporar cientos de extras. Definitivamente Metrópolis es una película que se adelanto a su tiempo y gracias a esto dejo una escuela muy solida para los cineastas que siguieron.




El simbolismo dentro de la película es bastante claro y demuestra el lado humano y emocional con el cual cuenta el film. Los efectos especiales que logró Lang te hacen cuestionarte como fueron hechos en un momento en el tiempo donde no existían computadoras, ni programas especializados. Si buscas comprender la evolución cinematográfica desde sus inicios en definitiva debes ver Metrópolis de Fritz Lang, te abrirá los ojos.


Los 400 Golpes.


Muchas personas están acostumbradas al típico cine de Hollywood y por eso se cierran a experimentar películas extranjeras, clásicas, en blanco y negro o en otro idioma. Los 400 Golpes, primer largometraje dirigido por Francoise Truffaut, cuanta con todas estas características y nos demuestra que el cine clásico es definitivamente el padre e inventor del cine actual.



En el aspecto técnico, Truffaut demostró su excepcional conocimiento en el manejo de cámaras. La fotografía e iluminación están muy bien cuidadas. Los encuadres son excelentes y los movimientos de cámara increíbles. Habían escenas con coreografías bastante elaboradas que ni me imagino el tiempo que tomaron en realizarse. El film está inundado de planos secuencia exquisitos como el plano senital en el que los chicos hacen ejercicio y se escapan o el plano final en el que el personaje corre hasta la playa.



La historia nos cuenta la vida de un niño de clase media que lucha por superar las adversidades y la falta de comprensión de parte del mundo y su familia. Agobiado por la cotidianidad el personaje rápidamente se convierte ante la gente en un delincuente juvenil. Sin embargo, Truffaut hizo un asombroso trabajo al mostrarnos el trasfondo social, familiar y económico que llevan a este chico a ser tal como es. Sin necesidad de un personaje o historia compleja, el director encuadra la realidad social en Francia de esa época, manteniéndola como un elemento de segundo plano para el film.




Los 400 Golpes es sin duda una obra maestra en el cine clásico. Nos demuestra que el cine de esa época no tiene nada que envidiarle al cine actual y que los efectos visuales elaborados no son necesarios para contar una historia que identifica, conmueve y encuadra la realidad de un momento determinado.